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19/03/2008

Las fallas infantiles ya forman parte de la historia


Los primeros monumentos en desaparecer pasto de las llamas fueron los de la categoría infantil. Llegadas las 20.00 horas del día de San José, las falleras infantiles de cada barrio y sociedad encendían la mecha que daba fuego a sus monumentos falleros.

Es entonces cuando empezaban a surgir las lágrimas entre las protagonistas que veían como poco a poco el año de representantes de su comisión y en el que han vivido momentos inolvidables y han hecho cantidad de amigos con los que han disfrutado juntos de estas fallas, llegaba a su fin.

Diecisiete monumentos infantiles que darán paso a los diecisiete mayores que será después de cenar, concretamente a partir de las 22.00 horas cuando empezarán a ser envueltos por las llamas.

Otro de los tópicos de la fiesta, y concretamente de este acto, es que cada máxima representante de cada falla sea la encargada de salvar un muñeco de su monumento para ser llevado con ella y para ella en forma de recuerdo y regalo de su comisión. Pero entre estos muñecos hay uno que coge mayor protagonismo y es el encargado de salvarse de la llamas quedándose en propiedad de la Junta Local Fallera, es el caso del “ninot indultat” y que en esta edición recayó en la falla infantil del Club Ortega y en el de la mayor el muñeco que presentó la comisión de la falla Chicharro.

Así pues, estos monumentos ya convertidos en cenizas pasan a formar parte del recuerdo y por lo tanto de la historia de las fallas de Burriana.